En el Monte Olimpo

por | 9 agosto, 2016

 

El primero de estos transmisores fue Marciano Capela, un contemporáneo de Agustín y como él originario del norte de África. Capela probablemente fue cristiano, pero la religión no aparece mencionada en sus escritos.

Su principal obra tiene un título extraño: De Nuptiae Philologiae et Mercurii (Las bodas de Filología y Mercurio). La es tructura y el texto del libro no son menos extraños, pero es un ensayo muy legible, y evidencia que él, al menos, pensaba que las siete artes liberales estaban amenazadas en su época y era necesario preservar- las si Las artes liberales eran siete, y no nueve, en parte debido a la Biblia, que en Proverbios dice: «La Sabiduría ha edificado una casa, ha labrado sus siete columnas».

Pero Marciano omite la medicina y las leyes (y tras él las facultades de artes de las universidades medievales, y también algunos colegios universitarios de artes liberales modernos) porque no eran «liberales» sino que estaban relacionadas con cosas «terrenales.

Las bodas tienen lugar en el monte Olimpo e, inicialmente, Mercurio es el centro de atención. Tras haber pasado tanto tiempo dedicado a ser el mensajero de los dioses en sus peleas y, en particular, sus aventuras amorosas, Mercurio decide buscar una esposa. Se le presenta a Filología, el arte del lenguaje, y el encuentro resultó un éxito.

Los demás dioses acceden a conceder el estatus divino a Filología y después la pareja contrae matrimonio. Apolo anuncia entonces que Mercurio presenta a su esposa su regalo de bodas: siete sirvientes. «Estos sirvientes resultan ser las siete artes liberales.»

A continuación todas las artes se presentan a si mismas, cada una luciendo un atuendo adecuado a su carácter. La Gramática, por ejemplo, es una anciana de pelo gris que porta un cuchillo y una lima, «con los que extirpa los barbarismos y pule los bordes de las frases torpes». La Retórica es más alta y joven y muchisimo mas hermosa, cuyo colorido traje exhibe todas las flores de la retórica…».

Los argumentos expuestos por Marciano se basan en los griegos: Aristóteles, Euclides Ptolomeo. Aunque extravagante, Las bodas de Filología y Mercurio fue una obra muy popular y contribuye a mantener vivos los elementos básicos del pensamiento griego. Boecio, el segundo de los transmisores, escribió su obra más famosa,

La consolación de la Filosofía mientras estaba encarcelado, esperando ser ejecutado, así que no tenía una biblioteca de referencia en la cual apoyarse y tuvo que contar con lo que ya tenía en la cabeza. Ahora bien, antes de caer en desgracia, había emprendido la tarea de traducir las obras completas de Platón y Aristóteles al latín.

Su muerte prematura le impidió completar esta empresa, pero su traducción de la Logica de Aristoteles fue el único texto del gran filósofo con el que contó Occidente durante los primeros años de la Edad Media, con l que se garantice la conservación de al menos una pequeña parte de pensamiento clásico.

Al mismo tiempo, la certeza que tenía Boecio de que su traducción era necesaria confirma la idea de que estaba con vencido de la importancia de Platón y Aristóteles y, también, que en su época estos autores se enseñaban poco.

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